jueves, 19 de febrero de 2015

EL PRIMER DIA SIN ELLA

No hace falta que la muerte ande de por medio para perder a personas que queremos. La vida también hace lo suyo y la distancia, el desencanto, la traición y un largo etcétera de circunstancias vitales pueden aparecer y dejarnos sin alguien que hasta ese momento era parte de nuestro día a día y de nuestros afectos.

Hoy es la distancia la protagonista de esta historia.

No estoy segura de a qué edad me di cuenta de que las personas que aparecen en nuestra vida no están para quedarse siempre, pero sí recuerdo desamores, pérdidas, recuerdos dolorosos que con el tiempo se transformaron por suerte en sólo recuerdos.

Mi hijo "pierde" a su mejor amiga desde los 3 años, la vida de su familia va a volver a instalarse en su país de origen, en este caso lo suficientemente lejos como para que el que se vuelvan a ver sea muy, muy difícil e incluso el escribirse o hablar sea complicado por la diferencia horaria. Yo le digo que se hará mayor y a lo mejor puede o podemos viajar a Argentina, pero él lo ve casi tan imposible como yo y no consigo consolarlo. Y Mario no sabe que esto que le está ocurriendo, hace años era un hecho condenado al olvido total, era casi imposible mantener una relación fluida con alguien que se iba a vivir a un país lejano. El podrá guasapear , verse en Skype y a saber cuantas cosas más...pero eso tampoco es consuelo hoy.

No hay remedio para este mal. Yo lo sé por experiencia.Y Mario lo está aprendiendo. Las inmersiones en el mundo real no siempre son agradables,  la infancia está ahí pero la vida también.

Mientras tanto yo aprendo viéndole sufrir por primera vez. Hoy tampoco tengo consuelo.

Si pienso en Argentina, pienso en Calamaro.
Un beso para la familia de ella, por su nueva vida y por lo valientes que son.




6 comentarios:

Pilar Contreras dijo...

Hola Encarni, seguro que estará desconsolado motivos no le faltan!!
La distancia es demasiado cruel yo siempre le he tenido demasiado respeto, pues me he pasado la vida siempre con distancias de por medio.
Sin embargo todo puede suceder... quizás se tienen cerca y al menor descuido crecen y se olvidan uno de otro, la buena amistad reina siempre en el corazón, la tecnología también la tiene a su favor, ahora la mami será su único consuelo. Besitos a los dos.

Desde mi Atalaya dijo...

Dicen que la distancia es el olvido. Seguro que tu hijo no olvida, solo son cuatro horas de diferencia. buscaran un ratito para un hola, como estas. Yo tambien ultimamente he perdido un par de amigos, algo habre hecho mal.
Tremendo Calamaro
Besossss

Mª Carmen Callado. dijo...

Quedarse sin la amistad o el amor por un mar de distancia es duro, pero el reencuentro posible. Mario aún no lo sabe, pero lo que está destinado a ser, será y no habrá kilómetros que puedan romper el destino si ese les fuera favorable. Mi pareja es de México, durante unos años teníamos que con-vivir con la distancia, aprendimos a medirla en función de las horas de vuelo que nos separaban, para no desesperar en la lejanía física. Hoy estamos juntos (ya cuatro años), y recordamos las largas conversaciones vía skype y las sonrisas de webcam y estamos felices de ver como después de aquel tiempo alejados ahora todo está en su sitio. Pero la juventud se duele mucho ante lo que parece una barrera insalvable, que a veces lo es, pero Mario aprenderá, de tu parte y de la vida, que hay que encajar lo que nos toca y que no siempre es para peor...
Un abrazo para ti y otro para tu hijo.

Mª Carmen Callado. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Casimiro Bleda dijo...

Llevas toda la razón, ya que la vida nos va poniendo pruebas a superar cada día, y a ciertas edades es complicado entenderlas. Un beso paisana y nos vemos pronto,

ALFARO dijo...

Gracias a los cuatro, ¡qué sería de nosotros si no compartiéramos las penas, por pequeñas que sean, para aliviar un poco de peso!!!

Los que somos de tocar y abrazar a las personas que queremos nos cuesta desligarnos de las pieles y eso le pasa a Mario, pero, también le toca aprender.

Mil besos