miércoles, 27 de junio de 2012

AL SOL






Hace unos años a Julia le diagnosticaron varias alergias, una de ellas a los ácaros del polvo, la pobre me ha salido en eso y ha heredado mi pedorro sistema inmunológico .
Una vez diagnosticada el médico nos sentó en su despacho con una mesa llena de ácaros de plástico junto con otros insectos para que los críos se entretengan mientras están en la consulta y empezó a decirnos las directrices para que no le afectara tanto a la chiquilla esa alergia. Cuando Julia escuchó que en su habitación no podía haber ni libros ni peluches, soltó a una cucaracha y a un saltamontes que en ese momento estaban atacando a un ácaro granate y dijo con los ojos como platos .-" ¡no será eso verdad mamá!!!! ......chsssssss, luego te explico.-

Creo que ese día tomó uno de los mayores berrinches de su vida, como le explicas a un chiquillo que no puede estar cerca de los que más le gusta, pero....como yo soy igual que ella y llevo unos cuantos años haciendo trampas a ácaros y microorganismos varios que me hacen la puñeta  ya me conozco los trucos para tener bajo raya a esos bichos asquerosos que se alimentan de caspa y pieles muertas y le expliqué que  lavaríamos  varias veces al año los peluches y los libros los dejaríamos dentro de los cajones y otra vez volvió la sonrisa a su cara.

Por eso cuando hace buen tiempo pongo las lavadoras de "bichos" que, curiosamente así es como llaman mis hijos a sus más de cincuenta peluches que ya forman parte de la familia, con sus nombres, sus roles y su personalidad propia y siempre me hace mucha gracia asomarme al balcón y ver a Vaquita, Monetito, Osete, Misi.....al sol mientras se secan..y todos felices.

3 comentarios:

Desde mi Atalaya dijo...

Yo hace muy poco tambien he conocido el terrible mundo de las alergias a traves de mi mujer. Casi se muere en el trayecto al hospital, tenia la garganta obturada y apenas le entraba un hilito de aire. Lo curioso es que despues de tropecientas pruebas, no sabe que es lo que le produjo esa reacción, ahora vive pegada a su jeringa de adrenalina y cruza los dedos mentalmente cada vez que come algo que comio aquel dia.
Es terrible vivir asi y tu hija, seguro que como tu, le hara esas trampas a los acaros y de aquella manera podra jugar como cualquier niño.
Un abrazote enorme

Lola Birlanga Urbán dijo...

¡Ese tenderete me suena! Por suerte, al único que tenemos alérgico es al padre ¡y no le hacemos mucho caso! Besos.

www.sobrevolandoloscuarenta.blogspot.com

ALFARO dijo...

La verdad es que lo de las alergias es un rollo, tienes al peligro rondando cerca y como te de por comerte la cabeza la has liado por que hay alergias que son sencillitas pero otras te pueden poner en el otro barrio...lo mejor intentar pasar o hacerlo normal dentro de la rutina por que si no es complicado. Yo conforme me hago más mayor tengo a más cosas, con lo cual intento no pensar mucho en ellas..jejeje.

Besos a los dos.