Hay días que dejan de ser el día de... para pasar a ser, simplemente, un mal día.
Hay días que extienden una sombra sobre todo lo que abarcan.
No me gustan los días con nombre diferente al de los días de la semana... y en mi cabeza el 14 de febrero discurre entre entre una visión que me acompaña desde pequeña, la del "San Valentín" de la película El Día de los Enamorados ascendiendo al cielo en un ascensor sin parada fija, el repaso a dibujos acabados que dejaron vidas inacabas, el tarareo de las canciones que durante años escuché sin ver, un libro casi acabado y uno nuevo por empezar.... mis pies cansados....y cierta tristezarabiaculpa que se pegó como una lapa a mi ya ni me acuerdo cuando....
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